Que otros brinquen por el camino de la gloria y el provecho, de paga me contento con un poco de rocío y de lluvia. Ho Xua Houng, poeta vietnamita

viernes, noviembre 06, 2015

Karl Marx, biografía



(Debate, 427 pág.). Biografía del célebre filósofo alemán a cargo del escritor y periodista británico Francis Wheen. La traducción pertenece a Rafael Fontes Muñoz y el prólogo a César Rendueles. Cuando muchos daban a Marx por muerto en el siglo XX, su obra renace en el siglo XXI. Esta biografía, de alguna manera, da cuenta de ello, además de mostrar su lado más humano y cotidiano. Parte del prólogo expresa lo siguiente: “Tras el estallido de la crisis económica en 2008, Marx ha retornado a las bibliografías universitarias y a los anaqueles de las librerías con mucha fuerza. En 2010, el diario Público regalaba con el periódico el resumen clásico de El capital de Gabriel Deville. En la Feria del Libro de Madrid de 2012, el libro más vendido fue una edición ilustrada del Manifiesto comunista…”, y agrega sobre este trabajo que: “Se trata de uno de los pocos intentos que se han realizado por relacionar los acontecimientos de la vida de Marx con su entorno cultural y político de un modo comprensible y empático, por entender a Marx no como un héroe, un demonio o un santo, sino como un ser humano que vivió con intensidad su propia época”.      

Se dice que las ideas de Karl Marx son las que más han influido, después de Jesucristo, en el pensamiento de la humanidad. Razón más que suficiente, entonces, para conocer a este personaje más allá de su faceta netamente intelectual. Conocerlo en su cotidianidad. Es lo que nos muestra esta biografía. Nos entrega detalles de su vida familiar, de la manera de relacionarse con sus amigos y con sus camaradas. Nos da a conocer su relación con Federico Engels y la manera en que iban concretando sus escritos. En la biografía se puede apreciar el desarrollo y maduración de Marx en el plano de las ideas y como hombre, su carácter, virtudes y defectos. Interesante resulta conocer su juventud y la afición por largas discusiones políticas y filosóficas ocurridas en cantinas y lugares donde la cerveza y el humo abundaban, desbordando las noches. El Karl Marx que nos muestra Francis Wheen no es el ícono casi sagrado para sus adherentes y casi diabólico para sus detractores, sino a un Karl Marx humano, común y corriente en sus gustos y muchas de sus aficiones. Con su sentido del humor y con sus rabias. No es una biografía ni a favor ni en contra del filósofo alemán, sino que se trata de una mirada desde hechos concretos de su vida, sin santificarlo ni demonizarlo.

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