Que otros brinquen por el camino de la gloria y el provecho, de paga me contento con un poco de rocío y de lluvia. Ho Xua Houng, poeta vietnamita

domingo, mayo 26, 2013

Manuel Rodríguez Erdoyza



Un día, como hoy, 26 de mayo, pero de 1818, fue asesinado en Til-Til, el abogado y guerrillero chileno Manuel Rodríguez Erdoyza. El crimen fue ordenado por el director supremo de Chile, don Bernardo O’Higgins, y la Logia Lautarina.

Durante la guerra de Independencia Manuel Rodríguez actuó activamente como abogado,  militar y guerrillero. Durante la patria vieja fue procurador de la ciudad de Santiago y secretario de guerra. Entre el año 1811 y principio de 1813 fue colaborador del general José Miguel Carrera. Durante la reconquista, luego de la derrota de Rancagua y el éxodo a Mendoza volvió en secreto al país, donde formó montoneras. Durante su trabajo en la clandestinidad, consiguió tejer una importante red de espionaje para hacer llegar información al otro lado de la cordillera, lugar donde el ejército libertador preparaba su incursión a Chile. El 4 de enero de 1817 asaltó la ciudad de Melipilla y atacó y tomó San Fernando el 12 de febrero del mismo año, acción que desvió la atención de una parte de las fuerzas realistas ante la llegada del ejército de los Andes, que lograría una gran victoria en Chacabuco (12 de febrero de 1817). Tras el desastre de Cancha Rayada formó el escuadrón Húsares de la Muerte, que combatieron en Maipú.

Luego del triunfo de Maipú, fueron fusilados, en Mendoza, Juan José y Luis Carrera, provocando la protesta de gran parte de la población. Los sucesos en Chile se tornaron desordenados y confusos. En este ambiente, los opositores al gobierno de O’Higgins promovieron la idea de un Cabildo abierto, el que fue convocado para el día 17 de abril  (1818). Después de algunas discusiones se decidió nombrar una comisión que se encargaría de hacerle saber al director supremo las exigencias del pueblo. Mientras aquél recibía a los representantes del Cabildo, en las calles reinaba el descontento y el griterío, momento que aprovechó Rodríguez, acompañado de don Gabriel Valdivieso, para emprenderlas a caballazos contra el palacio de gobierno seguido de un grupo de ciudadanos. Lamentablemente las intenciones del guerrillero no prosperaron y fue apresado junto a Valdivieso, siendo conducido al cuartel de San Pablo, ocupado por el batallón de infantería cazadores de los Andes, desde donde luego fue conducido a Til-Til, siendo asesinado, en el camino, de un balazo por la espalda.

1 comentario:

Hunter dijo...

Buen blog. Se ha idealizado la figura de O'Higgins olvidando que fue un hombre con grandezas y miserias como su participación en el asesinato de Rodríguez o el cobrarle al padre de los Carrera el valor de las balas con que fueron ejecutados