Que otros brinquen por el camino de la gloria y el provecho, de paga me contento con un poco de rocío y de lluvia. Ho Xua Houng, poeta vietnamita

jueves, noviembre 08, 2012

Maquinaria Chile



(LOM Ediciones). Último poemario del reconocido poeta José Ángel Cuevas, subtitulado “y otras escenas de poesía política”. Los poemas fueron escritos entre 1980 y 2000 en “el mismo sitio de los hechos”. El autor nos entrega un libro que bien podríamos denominar de la resistencia de la memoria, y la palabra poética, ante el poder del Estado neoliberal que impera en Chile. Cuevas recorre y nos traslada a un mundo que pretende ser sepultado por medio de la distorsión, de la ausencia y de la suplantación del lenguaje popular por uno lleno de conceptos eclécticos, agnósticos y capciosos, provenientes del discurso del poder oligárquico que la dictadura militar implantó a sangre y fuego y luego al Concertación hizo suyo sin pudor alguno. La dictadura antes y el neoliberalismo hoy han querido borrar de una plumada, de la memoria popular, los hechos ignominiosos y opresores que ellos mismos provocaron en nuestro país, pero Chile poco a poco se va despabilando y se dignifica en la protesta social. En ese sentido este libro es un combatiente más.

Maquinaria Chile narra desde la esperanza de la Unidad Popular, pasando por la tragedia de la dictadura, hasta el imperio empresarial y la apostasía de la Concertación. El poeta no renuncia a sus convicciones ni deseos, sino que los mantiene sin sumisión ni vergüenza. Asume la tristeza colectiva, las frustraciones, la caída de los muros, pero también asume la nueva esperanza, el derecho a la indignación y la rebeldía, no se deja amedrentar por el discurso del poder, lo emplaza y lo fustiga desde la decencia y “su brazo armado”, que nos es otro que su poesía. Recrea la historia de los “vencidos” y la dignidad de la resistencia. José Ángel Cuevas va con la frente en alto, en él no existe, como en el tango, “la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser”. Sabe que la historia está de su lado, la verdad histórica de lo ocurrido en nuestro país está de su lado, y lo canta: “Llegó la peste a la ciudad/ Es de noche, se oye el silencio de los muertos/ todas las casas están cerradas./ Hay batallones sobre las fábricas. Y campos de concentración/ nadie puede salir sin salvoconducto/ llegó la peste:/ las empresas nacionales serán privatizadas/ ayer mataron a quince muchachos/ los tiraron al Mapocho/ se llevaron a unas mujeres/ los diarios no dicen nada/ nada. Estamos solos/ llegó la peste por años y años…” (…) “El gas sarín tiene que ver con la demolición del Estado/ los titulares del mercurio y la segunda/ las noches vacías,/ la constitución del 80,/ la letra L…”.

No hay comentarios.: