Que otros brinquen por el camino de la gloria y el provecho, de paga me contento con un poco de rocío y de lluvia. Ho Xua Houng, poeta vietnamita

jueves, noviembre 22, 2012

El leve aliento de la verdad



(LOM Ediciones). Decimocuarta novela de Ramón Díaz Eterovic perteneciente a la saga protagonizada por el inspector Heredia, un investigador privado que sobrevive entre un mundo que se fue y uno que asoma cada día más incierto. Heredia continúa su vida en el barrio de siempre –en compañía de su gato Simenon-, bordeando el río Mapocho y deambulando por la calle Aillavilú, el Mercado, calle Bandera y los bares del centro de la ciudad, continuamente en busca de algo que no siempre tiene claro o masticando la melancolía de un antiguo amor extraviado en el azar de la existencia. En eso estaba cuando recibe la visita de su amigo periodista Marcos Campbell, cuyo encuentro da paso a un caso más por resolver.

En esta ocasión Heredia debe ir tras la pista que lo ayude a dilucidar el crimen del periodista Julio Segovia, que investigaba los asesinatos de varias prostitutas que trabajaban en el centro de Santiago. En la trama se ven involucrados traficantes de drogas, periodistas, policías corruptos y el asesino, un actor fuera de circulación llamado Alberto Ferrara. Uno de los méritos de Díaz Eteovic, entre muchos, es que a través de su obra se puede conocer la historia de nuestro país desde 1990 a la fecha con todos sus quiebres, frustraciones, miedos, abusos y sobre todo, con la carga terrible que dejó la dictadura en la conciencia de los chilenos. Sus personajes son reales, los hechos son reales, y pertenecen al Chile de hoy, a la famosa transición que no acaba nunca, a aquella fauna que heredó la política sólo de lo “posible”, sin más esperanza que confiar en el azar. Por otro lado, están los que sustentan el poder con su carga ideológica reaccionaria, envueltos en la corrupción y la mentira. El leve aliento de la verdad, es una novela con muchos vericuetos, potente en su denuncia, rápida y seductora en su trama.

1 comentario:

Sara Chernilo dijo...

Ramón Diaz Eterovic recrea nueva mente un mundo real en medio de una detectivesca ficcion donde el personaje principal conversa con su gato Simenon en medio de su abrumadora y decadente soledad.

Muy interesante la forma que tiene de participar él mismo como el escriba en la novela

Perfila una ciudad sintónica con la decadencia del protagonista. Escritura y trama entretenidas con guiños literarios interesantes. Muy recomendable