Que otros brinquen por el camino de la gloria y el provecho, de paga me contento con un poco de rocío y de lluvia. Ho Xua Houng, poeta vietnamita

jueves, noviembre 08, 2012

Cuentos de Máximo Gorki


En el año 1972 Editorial Quimantú publicó Cuentos de rebeldes y vagabundos del escritor ruso Máximo Gorki (1868-1936) -cuyo verdadero nombre era Alexéi Maximóvich Peshkov- en un tiraje sorprendente para Chile, cincuenta mil ejemplares. Hoy en nuestro país no es fácil encontrar libros de Gorki, pues no se editan, a pesar de ser uno de los escritores más populares e influyentes durante el siglo XX, por lo que resulta una grata sorpresa cuando aparece algún ejemplar del autor en librerías de libros viejos o usados. El libro al cual aquí nos referimos contiene once cuentos más un interesante prólogo de Volodia Teitelboim. Dentro de la extensa obra de este escritor habría que destacar, además, dos libros fundamentales: La madre y Los bajos fondos. 

Los cuentos de Máximo Gorki son directos, crudos, estremecedores, llenos de una intensidad transmitida brillantemente a través de un lenguaje pulcro y lleno de poesía, seductor y al alcance de todo lector. Los personajes son delineados con precisión y síntesis desde sus propios diálogos. Gorki escribe sobre lo que conoce, sobre el pueblo oprimido y los parias azotados por la pobreza. El escritor ejerció variados oficios y recorrió su país incansablemente, enterándose de primera mano de los avatares del pueblo ruso bajo el régimen zarista. Posteriormente el escritor sería un entusiasta adherente a la Revolución Rusa.

En Cuentos de rebeldes y vagabundos, Gorki da cuenta de una variedad de personajes que viven siempre al límite de sus vidas, donde la búsqueda de la sobrevivencia a cómo dé lugar es el eje central de sus existencias, búsqueda que los lleva en numerosas ocasiones a realizar acciones indebidas. Es el caso del cuento “Caín y Artemio”, en el cual se confrontan dos personajes que representan el poder y la sumisión que conviven en un micromundo carcomido por la miseria y el pillaje. Dentro de su rudeza es un relato sobre los afectos y una amistad imposible de sostener debido al papel que juega cada personaje en su realidad particular. También tenemos un caso de amor, odio, violencia y necesidad en el cuento “Vaska el rojo”. En un ambiente prostibulario Aksinia y Vaska, prostituta y matón, protagonizan episodios turbios, violentos y con ingredientes de una ternura patética con grados de desesperación. Los dos relatos citados tienen en común el castigo del poderoso y la venganza de sus víctimas, aunque los enjuiciados logren sobrevivir para reinsertarse nuevamente en su destino, al parecer inevitable. Otros cuentos nos hablan del amor fugaz entre seres sin rumbo definido, o nos dan cuenta del compañerismo, del hambre, del respeto y asombro por la vida, sobresaliendo, en estos casos, los relatos “¡Compañero!” y “El nacimiento del hombre”. Los cuentos de Máximo Gorki se distinguen, en general, por los finales abiertos, y a pesar de que el lector pudiera quedar con el entusiasmo de seguir leyendo, creemos que a los relatos no les falta ni les sobra nada. Nos entregan lo justo y necesario para involucrarnos en cada tema. Volodia Teitelboim dice sobre el autor que éste es un “fotógrafo espectral, parte de la circunstancia diaria para dar relieve a lo insólito de lo vulgar, a lo extraordinario de lo ordinario, a la peripecia singular que acontece a cada rato. Explora regiones tenebrosas del mundo que se tiene por conocido. Redescubre al individuo común”.

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