Que otros brinquen por el camino de la gloria y el provecho, de paga me contento con un poco de rocío y de lluvia. Ho Xua Houng, poeta vietnamita

jueves, octubre 27, 2011

En el nombre del poder popular constituyente

(LOM Ediciones). Chile, siglo XXI. Última entrega del historiador Gabriel Salazar, que, como siempre, va directo al grano y sin discursos “en la medida de lo posible” desnuda la realidad impuesta en el imaginario de la inmensa mayoría de los chilenos. El volumen se divide en siete capítulos: Estupor, Memoria, Historia social, Procesos, Construcción, Enemigos y Educación, todos con puntos de encuentro entre sí. Desde el comienzo del libro nos queda clara la orientación de éste: “Hace ya 38 años desde que las Fuerzas Armadas, capitaneadas por Augusto Pinochet, nos forzaron, a balazo, corvo y picana eléctrica, a someternos al modelo neoliberal más extremista de la tierra… Y hace ya 21 años desde que la Concertación de Partidos por la Democracia, volviendo la espalda a sus principios históricos, comenzó a administrar la herencia pinochetista con ortodoxa eficiencia neoliberal… ¿No será demasiado tiempo?”. El Chile actual destaca por los abusos que se cometen contra la ciudadanía por parte de quienes detentan el poder político y económico. AFP e Isapres, el crédito y la usura, se enseñorean, y la clase política, a pesar de su desprestigio, consigue permanecer aferrada al poder, embaucando y lucrando a costa del pueblo. ¿Faltará aún más estupor para que la ciudadanía luche con toda la fuerza disponible por su liberación?, no es una pregunta descabellada de hacerse, y este libro nos entrega elementos de juicio bastante elocuentes al respecto.

Salazar también plantea, y argumenta, la necesidad imperiosa de no olvidar, de construir a partir de la memoria las luchas del presente y del futuro. Por eso no debemos olvidar el negociado de la “transición” ni volver a permitir, como solución a las reivindicaciones sociales y democráticas, acuerdos entre cuatro paredes. A finales de la década del ochenta, la salida pactada, entre la oligarquía política y Pinochet, lo único que logró fue desmovilizar y anular la lucha de la ciudadanía popular que combatió contra la dictadura. En el capítulo tres, el más extenso, titulado Historia social, Gabriel Salazar se extiende sobre la idea de poder constituyente, explica en parte: “La ‘palabreja’ tiene, sin embargo, un significado importante: el ‘poder constituyente’ es el que puede y debe ejercer el pueblo por sí mismo –en tanto que ciudadanía soberana- para construir, según su voluntad deliberada y libremente expresada, el Estado (junto al Mercado y la Sociedad Civil) que le parezca necesario y conveniente para su desarrollo y bienestar”. Situación que no ha logrado ser conquistada en 200 años de vida Independiente, obviamente por la intervención de sectores interesados, tal como lo expone en el capítulo sexto, aquellos sectores que representan “la farándula política seudodemocrática”, y que además desconocen el valor del pueblo. El recorrido que hace Salazar por nuestra historia pasada y presente es claro, analiza, entrega antecedentes y ejerce la crítica histórica y política, dando a conocer dos episodios de nuestra historia donde si se ha podido ejercer Soberanía Popular.

No hay comentarios.: