Que otros brinquen por el camino de la gloria y el provecho, de paga me contento con un poco de rocío y de lluvia. Ho Xua Houng, poeta vietnamita

jueves, abril 22, 2010

Debajo de la lengua

Debajo de la lengua (Editorial Cuarto Propio). Héctor Hernández Montecinos nos entrega, en esta oportunidad, un libro de cuatrocientas setenta y siete páginas en formato mayor, algo inusual en estos tiempos para un volumen de poemas. Los libros más voluminosos que había leído de poetas actuales son El cementerio más hermoso de Chile de Christian Formoso y La ojiva de Eduardo Barahona, dos trabajos de buen nivel y desarrollo interesante, tal como nos parece que lo es el poemario que aquí comentamos. El trabajo de Hernández Montecinos está dividido en tres partes: La vida muerta, Traga y Rrizomas.     

Debajo de la lengua es un libro temáticamente marcado por el amor, el dolor, el cuestionamiento al país de origen y a otros poetas que han cuestionado al autor, ninguneado o intentado hacerlo desde distintas trincheras. También los viajes a otros países marcan al  poeta de manera intensa, sobre todo México. Pero lo fundamental, a nuestro entender, apunta al ser poeta como actitud de vida, donde la palabra escrita y la necesidad de sobrevivencia a través del lenguaje es vital. Esto es permanente en el discurso de Hernández Montecinos. Por ejemplo cuando dice: “Estas letras son mis huesos/ su sonido es mi piel,/ acentos, comas signos de pregunta o grito/ son vísceras o tripas/ y el espíritu es su completa significación”. También encontramos una dura crítica a la sociedad actual y a las actitudes de algunos de los sujetos que la integran desde una posición de poder. Hernández Montecinos no es neutral ante los conflictos, siempre toma partido y lo expresa con convicción. No le gusta la actual democracia.  

La propuesta que el autor manifiesta en estas páginas se entronca dentro de lo que ha venido mostrando en sus libros anteriores, una mezcla de estilos, por decirlo de alguna manera, donde el texto fluye de acuerdo a la necesidad inmediata de expresarse. Hay retazos que pueden ser leídos incluso como una breve novela. Otros como crónicas, pero todo siempre dentro del ámbito del lenguaje poético. Porque la poesía es el motor que mueve al autor en su periplo por la vida. Debajo de la lengua es un libro que, a pesar de su extensión, bien vale la pena leer, pues nos lleva, en muchos sentidos, a reflexionar sobre qué está pasando en nuestra sociedad, y en especial, a mí entender, en la comunidad literaria.  

2 comentarios:

Ana Rosa Bustamante dijo...

me fascina HH, su poesía, parece salida de todos sus yoes espontáneamente...no me canso de leelo, a pesar que todovía no consigo el "debajo de la lengua".

saludos.

ana rosa

NelSONG dijo...

quiero el "Debajo de la Lengua" vivo en Guayaquil - Ecuador. como hago?