Que otros brinquen por el camino de la gloria y el provecho, de paga me contento con un poco de rocío y de lluvia. Ho Xua Houng, poeta vietnamita

martes, agosto 05, 2008

Allende, el hombre y el político

Allende, el hombre y el político. Memorias de un secretario privado (RIL Editores). Memorias de Ozren Agnic, quien fuera secretario privado del senador Salvador Allende por casi diez años. Agnic, joven militante socialista, llegó a ser una de las personas de mayor confianza del doctor Allende, como acostumbraba llamarlo. Durante el gobierno de la Unidad Popular, fue nombrado presidente del Banco de Concepción, donde desarrolló una importante gestión de acuerdo a los nuevos planes del gobierno en el área social de la economía. El capítulo dedicado a esta gestión es uno de los más interesantes del libro, sobre todo por los datos que aporta respecto al proceso de estatización de la banca. El relato es ameno y, hasta para los iletrados en asuntos financieros, son perfectamente entendibles las cuestiones económicas que se narran. Agnic entrega detalles de los entretelones de su gestión y los problemas con que se encontró, muchas veces provocados por dirigentes del propio conglomerado de gobierno. Es un relato donde se percibe objetividad y sentido crítico (sin ser general después de la guerra). Podemos enterarnos de las campañas presidenciales, anteriores a la del setenta, con muchos pormenores, anécdotas y situaciones curiosas. El autor explica muy bien cómo se realizaba el cohecho y cómo funcionaba la derecha manipulando a los electores. Por otro lado, está la parte trágica tras el golpe de estado. Los sucesos en la isla Quiriquina, por ejemplo, convertida en campo de concentración y tortura. Las lealtades y deslealtades de algunos funcionarios bancarios, que aún siendo contrarios a la Unidad Popular, fueron mantenidos en sus puestos por Agnic mientras fue director del banco. Y no por capricho, sino porque eran profesionales de excelencia.

De real interés, para conocer el espíritu democrático de Allende, resulta una revelación de Agnic, acerca de un episodio hasta ahora desconocido y relacionado con el general Carlos Ibañez del Campo, presidente de Chile. En 1958, Jorge Alessandri Rodríguez, obtuvo la primera mayoría relativa en los comicios presidenciales. La noche de la elección, cerca de la una de la madrugada, se presentó en casa de Allende, donde éste se reunía con sus colaboradores, el general Horacio Gamboa, solicitando una reunión privada pues traía un encargo del presidente Ibañez. Testigo del mensaje fue Agnic, quien permaneció en la sala a petición de Allende y a pesar de Gamboa y varios oficiales que lo acompañaban. Ibañez planeaba desconocer la primera mayoría relativa de Alessandri, pues no estaba dispuesto a entregarle el mando al hijo de su antiguo enemigo, Arturo Alessandri Palma. Pretendía dar como ganador a Allende, manipulando el recuento de votos, esto "por intereses superiores de la patria". Allende reaccionó airado, y luego de increpar duramente a los emisarios de Ibañez, les solicitó se retiraran inmediatamente de su casa. Una vez más demostraba su vocación democrática, ajena a fraudes, cohechos y asonadas militares disfrazadas. Por último, quisiera comentar algo que me parece de suma importancia. Se refiere a la manida referencia de que Allende habría dicho en un momento que él no era el presidente de todos los chilenos. Frase de la que se desprendieron miles de acusaciones en su contra y hasta el día de hoy es usada por la derecha para justificar acciones injustificables. En este libro, Agnic reproduce la respuesta completa (de donde se sacó la frase) del presidente a un periodista, quedando muy claro que la frase fue sacada de contexto por la prensa de la época y distorsionada para beneficiar oscuros intereses de la derecha y sectores democristianos.

No hay comentarios.: