Que otros brinquen por el camino de la gloria y el provecho, de paga me contento con un poco de rocío y de lluvia. Ho Xua Houng, poeta vietnamita

jueves, julio 12, 2007

Genaro Sandoval, el poeta y su guitarra

Hace diez años nos abandonó Genaro Sandoval, poeta y músico comprometido con el cambio social y militante de izquierda; alejado de las cúpulas, pero fiel a sus compañeros de ruta. Nacido en 1955, creció en los alrededores de la Plaza Bogotá y desde pequeño cultivó la afición por la música y la poesía. Conoció las noches en los bares de calle San Diego y se convirtió en un adicto del tango, lo que no lo desvío de su despertar social ni de participar activamente en la lucha contra la dictadura cuando hubo que hacerlo, ya sea desde su oficio de artista o durante las jornadas de protesta. Fueron incontables las veladas que animó con su guitarra en peñas, actos de derechos humanos o reuniones políticas, jamás se negaba a participar, podía estar una noche entera cantado, como ocurrió en una inolvidable jornada poética en Chillán pocos meses antes de su muerte en el año 1997. Vivió un tiempo en Buenos Aires, Argentina, donde publicó Also Sprach das Anorganische Lacheln (Así habló la sonrisa inorgánica) en 1991, y también un tríptico titulado Anticanciones para Viridiana Liszt, que ganó el primer premio de poesía otorgado por la revista Cerdos y Peces. Dejó un libro inédito llamado Cantos.

Su poesía era urbana, pero sin perder ese sonido inconfundible de la naturaleza, dice en unos de sus textos: "Si no tuviera esta llave/ que me permite abrir una puerta,/ y tras ella/ desparramar mis zapatillas,/ mi cansancio,/ les aseguro que tendría un banco de plaza,/ un árbol y la luna encima de mis huesos...". O estos versos donde la influencia tanguera es notoria: "De otros sueños que acrecientes mis posesiones mientras me dices/ -bebamos juntos viejo amigo-/ que los amores que se lleva el viento los/ trae la lluvia./ Y no llores./ ¿Por qué habrías de hacerlo?". Compuso numerosas canciones y musicalizó poemas de su autoría así como de otros poetas. Al momento de su muerte era vocalista y director del grupo musical Stgo Tan, del que quedó una grabación artesanal. Sus anhelos de libertad lo llevaron a recorrer varios países acompañado tan sólo de su guitarra. Recuerdo una lectura en el Pedagógico, organizada por el Colectivo "Patricia Quiroz Nilo" y en la que también participaron Horacio Eloy, Isabel Gómez, Bernardo Chandía Fica, Eduardo Robledo y Roxana Guiñez. De regreso al centro de Santiago pasamos a comer sopaipillas en una picada de calle Santa Rosa. Allí nos contó de sus proyectos pero también de sus frustraciones en un país que iba perdiendo poco a poco la solidaridad. En aquel tiempo Genaro trabajaba en orfebrería en el taller de su padre ubicado en calle Londres y Chile le parecía cada vez mas gris. Le disgustaba mucho el rumbo que había tomado el país tras el advenimiento de la democracia. Una noche lluviosa del invierno de 1997 viajé a casa de Antonio Ruiz de la Fuente, en Chillán, con el fin de organizar otro encuentro de poetas, pero a minutos de haber llegado, cuando nos preparábamos para cenar, sonó el teléfono trayéndonos la noticia de que Genaro había abandonado definitiva y sorpresivamente el mundo. Regresé de inmediato, en un viaje en tren interminable y en medio de una tormenta, con granizos incluidos, acechando la noche. El mal tiempo duró hasta una vez finalizado el funeral, en un cementerio ubicado casi a los pies de la cordillera. Pero creo que Genaro no pasa allí todo el tiempo, a veces lo veo fumando un cigarrillo sentado en una banca de la Plaza Bogotá, o caminando por San Diego, muy cerca de Las Tejas, siempre acompañado de su guitarra.

Alejandro Lavquén


PARECIERA...
(Texto escrito y musicalizado por Genaro Sandoval)

Pareciera... que entre todos los caprichos
Que ha traído este verano
Estuvieras invitada y la pasión montaras
Pareciera que la noche cobijara
El reverso de otros soles y en el silencio
De los parques tus ojos hablaran.

Respirando... al calor de los sentidos
Voy buscando el aroma de tu piel
Respirando...

Pareciera... que también mis emociones
Fuesen otras realidades
Que invadiendo me atorrenten
Mis horas desordenaran
Pareciera... que la quietud se exaltara
Que la euforia se calmara.

Respirando... al calor de los sentidos
Voy buscando el aroma de tu piel
Respirando...

10 comentarios:

Therese Bovary dijo...

Ayyyyyyy!!!
Cómo puede ser posible enterarse así y ahora de la muerte de ese amigo tan querido y talentoso.

Alejandro, es tan bello el recuerdo que haces de Genaro, si parece que lo estoy escuchando con esa voz potente y su cigarrillo interminable y la copa de tinto, llenando las habitaciones con el ritmo de los tangos que cantaba a pedido una y otra y otra vez.

Me lo había presentado Jorge Calvo, y nos reunimos muchas veces en el departamento de Pedro de Valdivia donde vivíamos con Fernando.

Cuánta tristeza siento...

lila dijo...

Yo recuerdo a Genaro cantando "De cartón piedra", una noche en una peña de Avenida España por allá por los años 80, nos habíamos reencontrado luego de la epoca escolar.
Cuánto lo siento. La noticia me dejó muy triste.

Lalosky dijo...

En el San Miguel de entonces, las peñas eran algo habitual. Casi niño aún, frecuentemente acompañaba a mi hermana atraído por la música. De todas ellas siempre he recordado una en especial, porque esa vez se presentó gente que en casa escuchabamos a través de "Nuestro Canto" en Radio Chilena o "Hecho en Chile" de la Galaxia, con Pirincho Cárcamo. Esos nombres de gran artista eran "Los Zunchos", "Osvaldo Torres" y "Genaro Arriagada". Les recuerdo con la claridad que permiten los más de 25 años que han pasado. "Los Zunchos" con "Yo soy de esta generación". Osvaldo Torres: "Palomita que anoche voló, voló y voló..." y Genaro, con "El Silbador". Años después trabajé en un poryecto cultural en la Iglesia San Antonio de Padua, en Carmen con Maule. En el mismo proyecto participaba -año 97- Rudy Wiedmaier, enseñando música. Yo asistía a sus talleres interesado en los conceptos de armonía que Rudy trabajaba. Pero un día Rudy llega y me dice: "Hoy no puedo hacer talleres" ¿qué había pasado? en la misma San Antonio de Padua se velaba a esa hora a Genaro, quien había sido gran amigo y compañero de ruta en el Canto Nuevo, de Wiedmaier. Recordé con emoción una frase del propio Rudy que siempre me sacudió en su serenidad ante el cauce del tiempo:

"Del cine, de los amigos,
de Eduardo Frei, de los vecinos, de estos tiempos confusos,
de este canto, de lo amado
solo va a quedar
un gran recuerdo nada más...
un gran recuerdo nada más..."

arena dijo...

Que lindo saber que a pesar del tiempo el Gena, mi padre sigue en la memoria de tantos.

Mi padre, fue un poeta, joyero, pintor, contador de historias, en fin...tantas cosas. Dejó una huella plasmada en en muchos corazones.

María Timini dijo...

Esta noche encontré un tríptico con canciones de Genaro; entré a buscar su nombre para saber si seguía cantando, uno de esos tipos que me hubiese gustado volver a ver. No sabía que había muerto. Es una pena. Recuerdo que cuando vivía en Argentina en el muro de su casa había escrito esta frase: 30.000 silencios merecen ser canción. Gracias por este recuerdo.

Jorge Larenas Negrete dijo...

Muchas gracias por rescatar para la memoria artística de Chile a Genaro, el gran silbador, el que hacía joyas y contaba historias, un buen amigo, recordado, un artista con sonido e historia propia. Como no recordar la zamba de los carretoneros con su verso "El progreso te arrojó fuera de vía, el apuro y los pistones se tomaron la ciudad, ahora vives el exilio del recuerdo o la hora en que la calle tiene atmósfera de sueño" Muchas gracias Alejandro

oparemun dijo...

Lo conocí de pasada, (Yo muy jovencito),con un vozarrón encantador, solo unos minutos, yo acompañaba a otro cantor, muy amigo de el, Rubén Aguilar, le mostró un trozo de canción, junto a el estaba una chiquitita que no tenía mas de tres años, era Moira, su hija. Luego,en esos mismos años duros, 82 quizá 83, mientras con un grupo de compañeros del darío salas, en la casona de San Isidro, convencíamos a Pedro, su dueño, para que nos prestara el recinto para hacer una peña, que en ese tiempo estaba en Av. España, se escuchaba insistentemente el silbador, Pedro nos dejó un instante para esconderse en la penumbra de la peña y silbar con Genaro, era su canción preferida, una complicidad irrevocable, ineludible. A veces pienso que Pedro lo invitaba solo con el intimo propósito de que Genaro cantara esa canción, (que mientras escribo, silvo despacito). Era la misma canción que le habá mostrado a Rubén, en esos minutos por ahi por Vicuña Mackenna, la pena y los años, me nublan todo.

Monona_z dijo...

Buscando fotos , me encontre con la de Genaro, y descubri que aun lloro la partida de mi amigo, a quien conoci mientra el vivia en la comunidad de la calle Compañia que estaba entre Libertad y Esperanza, a lo que el aludia siempre, que era muy elocuente el lugar en que quedaba decia!!. De risa facil, pensar profundo, voz hermosa, idealista, comprometido, bueno para comer!!! jajajjaja, buen amigo mio, apoyador y cariñoso. Aun conservo el anillo que me regalo para cuando yo esperaba a mi hija mayor, te lo hice asi para que sea distinto al resto me dijo, mientras me lo pasaba lo recibi feliz sin siquiera imaginar que seria distinto porque el me lo hizo!!! Aun conservo la rabia y pena de su partida para mi prematura, tenia tanto que darnos aun!!! pero todavia te quiero amigo mio!!!

Momakinka dijo...

QUe lindo todo lo que leo de mi padre...Gracias a todos sus amigos!
Moira

Momakinka dijo...

Que lindo lo que escriben sobre mi padre! Gracias a todos sus amigos!
Moira.