sábado, octubre 31, 2009

Escribir desde la Patagonia

Nacido en Punta Arenas y titulado como profesor de Pedagogía en Castellano en la Universidad Austral de Chile, donde además obtuvo un magíster en literatura para posteriormente cursar un doctorado en educación en la Universidadde Salamanca, Óscar Barrientos Bradasic es uno de los escritores magallánicos con mayor proyección nacional. Ha publicado los libros La ira y la abundancia (Mosquito Editores, 1998); el poemario Égloga de los cántaros sucios (El Kultrún, 2004). Editorial Cuarto Propio publicó su Trilogía de Puerto Peregrino -una ciudad mítica al sur del mundo-, que abarca los libros El diccionario de las veletas y otros relatos portuarios (2002); Cuentos para murciélagos tristes (2004) y Remoto navío con forma de ciudad (2007). Hoy nos presenta su primera novela “El viento es un país que se fue” (Das Kapital Ediciones, 2009). Próximamente la prestigiosa editorial venezolana “El perro y la rana”, publicará una antología de sus cuentos.    

LEER ENTREVISTA EN:
http://lavquen.tripod.com/entrevistaaoscarbarrientosb.htm

martes, octubre 27, 2009

Ley antiterrorista al Estado chileno

Este es un artículo del poeta Elikura Chihuailaf publicado en El Periodista y reproducido por El Ciudadano:

"He regresado una vez más a este país que es también mi país, pero que en la distancia veo como un abismo, sin asidero confiable: falto de identidad, de vergonzante arribismo, un país que no lee ni su naturaleza ni su pensamiento / sus libros. De espaldas en su ignorancia neoliberalista, saturada de la arrogancia que cruza la política y la justicia. ¿Cómo amar este país sino por la hermosa morenidad de su Pueblo silencioso, sino por la resplandeciente voz y dignidad del Pueblo Mapuche?

¿Hasta cuándo este Estado nos tratará de terroristas? Si un delincuente chileno quema un vehículo o una casa o a una persona o destruyen o roban, a ésos no les imponen la ley antiterrorista; más, al delincuente chileno le tapan la cara, ocultan su identidad, y a nuestra gente que defiende la dignidad de nuestra Tierra la exhiben como trofeo de guerra en la televisión winka… ¿Por qué es eso posible?, dice nuestra Gente.

Y nuestros niños / niñas declaran: “Manifestamos nuestra preocupación ante los hechos ocurridos en Temuco, el 16 de octubre, en los que siete niños mapuche resultaron heridos por impacto de perdigones luego de un allanamiento efectuado por carabineros a una escuela ubicada en la comunidad de Temucuicui.
Los niños mapuche también somos niños y, por lo tanto, nuestros derechos deben ser respetados. Estos son reconocidos universalmente a través de la Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1959 que en uno de sus principios dice: ‘El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes’.

Avalándonos en dichos principios preguntamos a la Unicef: ¿Por qué el Estado chileno no está respetando los derechos del niño en nuestras comunidades? ¿Por qué ninguna instancia protege ni se manifiesta frente a la violencia que estamos sufriendo los niños, específicamente en la comunidad de Temucuicui? ¿Por qué se está disparando a los niños mapuche, violando un derecho fundamental básico que es el derecho a la vida? ¿Por qué se actúa en forma discriminatoria en contra de los niños mapuche? Como niños mapuche lamentamos profundamente que los niños sean agredidos sin compasión. Los niños mapuche tenemos derecho a vivir en un ambiente armónico, donde se resguarde nuestra integridad física y sicológica.

Pedimos a la Unicef, que es el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, cuya finalidad es promover la protección de los Derechos de los Niños del mundo, que se manifieste públicamente a través de una declaración pública de rechazo y repudio frente a este tipo de atropellos, así también haga masiva la información para que sus 155 países miembros sean testigos de las injusticias que vivimos los niños mapuche.

Como niños mapuche, pedimos que la Declaración Universal de los Derechos del Niño sean más que palabras y que se haga valer en plenitud y en la práctica éstos principios: derecho a la vida, a la igualdad, a la tolerancia, a la no discriminación y a la fraternidad entre los pueblos. Por el respeto a los derechos del niño, no más allanamientos ni disparos a los niños / las niñas mapuche”.

Mapuche significa Gente de la Tierra. La defensa de la Tierra / la Naturaleza es de inconveniencia absoluta a los intereses del “libre mercado” capitalista. ¿Qué importan la infancia y la ancianidad si no son posible como negocio rentable?, dice. ¿Qué importan los Sueños / el espíritu de los seres humanos y su conversación con los demás seres vivos y con aquellos aparentemente inanimados?, dice. El neoliberalismo se anda enseñoreando -con su ya cotidiano terror- por el mundo. Aquí sería tiempo de aplicar la ley antiterrorista a las forestales, a las mineras, a las hidroléctricas, a los Bancos, a las farmacias, a las isapres y AFP, al Estado chileno."

sábado, octubre 24, 2009

La Internacional

LA INTERNACIONAL es un poema escrito por Eugène Pottier en 1871 y pertenece a su libro “Cantos revolucionarios”. En 1888 Pierre Degeyter musicalizó el poema.

viernes, octubre 16, 2009

"Averiguación del tiempo" de Fernando Quilodrán

Averiguación del tiempo (Editorial Mosquito) de Fernando Quilodrán. Poesía, 71 páginas. Cuarto libro de poemas de Fernando Quilodrán, que además es autor de dos novelas y un libro de cuentos. No publicaba poesía desde 1993 y en general sus libros, en este género, han sido editados con varios años de distancia entre uno y otro. El libro comienza con un Arte poética para continuar con cuarenta y ocho poemas numerados bajo el nombre que da título al volumen. Finaliza con Otros poemas, sección que incluye cinco poemas, donde sobresale Cuarteto, un texto de buena factura que cuestiona el devenir del mundo y sus inconsistencias, tanto materiales como espirituales: “… los niños abandonados por la muerte en todas las calles del mundo/ sin sospechar su belleza ni pretensiones de altos seminarios piden/ “Por el amor de Dios”/ en las esquinas donde se junta un tiempo sucio/ los pobres del mundo piden./ A veces, por distracción del sistema trepan a la moneda breve/ que le asignan los Estados o la bondad tarifada de los domingos…”. Respecto al texto central, es parejo en su propuesta y denota el oficio de Fernando Quilodrán cuya estética dista de modas y se pronuncia, en este libro, por un particular estilo donde el lenguaje es quebrado de varias maneras. Llama la atención la construcción de ciertas oraciones –o versos-, muchos de ellos con un sentido de sentencia poética. En algunos versos da la impresión que faltara algo, tal vez alguna parte de la oración, pero no es así, se trata de los énfasis dentro de la construcción lingüística que desarrolla el autor. Ejemplos: “Sus silencios que no argumentes, no impertines, no cuelgues”; “Como si tuya la ausencia hubiera un tiempo sin belleza”, o “Sólo sabemos aguas rodando desde un siempre ya nunca”.

En cuanto a la temática, Averiguación del tiempo es un libro que evoca un pasado (o varios pasados) que no termina de irse, como una ola que va y viene sobre la arena, donde el alba es una especie de eje conductor, el constante renacer, quizá la gracia de sobrevivir un día más: “Oprime el caminante las últimas sombras con un temblor de rebaño extraviado/ Cuando se descubre incipiente en medio del alba” (…) “Ayer el alba vino a verme el tiempo./ Por allí van tus pasos de álamo reciente y tu porte temblando contra el muro”. Muchos elementos se van conjugando, la muerte, que aparece y desaparece a veces sin lograr su objetivo de matar. Todo se va mimetizando, el olvido, la búsqueda de un sitio sobre la tierra, el deseo de exhumar antiguos paisajes. En ese sentido podríamos decir que es un libro conmovedor, donde los fantasmas que encierra surgen reales y emotivos. Un texto que, en mi opinión, podría ser la clave del periplo del poeta, dentro del contexto general, es el siguiente: “Incesantes los días fracasaron en la miel de tus ojos, que si tú me miraras naufragaran las astucias del tiempo./ Cuando la sombra trae por espacio mudos rincones, párpados, alfombras que despreciara el sueño/ En el bosque discurren tu lluvia y mis palabras./ Nada más solo, nada, que la belleza muda./ Si escribo es por lamento”. Y si bien Quilodrán “escribe por lamento”, en buena hora que tenga de qué lamentarse, pues da vida a un libro que interpreta a un ser humano cualquiera dentro de una cotidianidad identificable con no pocos sujetos sociales de una época de colisiones y entreveros, que cada día menos permite la evocación franca de una humanidad nostálgica de un pasado tal vez más cordial y fraternal que nuestra actual convivencia, iniciada con un incierto tercer milenio. En el volumen hay pasajes de gran altura, versos e imágenes potentes, como en los poemas 12, 20, 21, 28, por dar algunos ejemplos. Buenos síntomas de una poesía “Para flotarnos en el río que se hunde tiempo”, como nos convoca Fernando Quilodrán.        

"Exhumada" de Marcelo Arce

Exhumada (Mantra Editorial). 60 páginas. Primera publicación del poeta de San Bernardo, Marcelo Arce Garín. Asumiendo una voz femenina el autor realiza un periplo por un mundo al que parece regresar desde cárceles inciertas, posiblemente múltiples. “Un fantasma recorre la ciudad”, una ciudad cuyos habitantes se angustian en sus dolores y desesperanzas: “Dinero en mis bolsillos/ nada nuevo/ ¿qué hacer?/ en la cancha fritangas/ manoseos en el poste/ besar cuadraturas/ arrancar de las barras bravas/ somos los vencidos/ caminamos inermes/ ladeados por el soplo de la derrota/ cojeando llorando escupiendo/ maldiciendo la cordillera y sus picos”. En el postfacio José Ángel Cuevas define muy bien el tenor de la Exhumada: “tiene que ver con una forma de conciencia” (…) “recorre en forma desmembrada desde una especie de graffiti y letanía unos paraderos del poema” (…) “La mezcla de la mente popular y posmoderna sin ciudad. Sin país, sólo de Ghetto”. Es cierto, Arce nos traslada por un mundo marginal que fluye en los entornos de una sociedad excluyente. Trae la voz desoída de la transición. Nos ofrece entrar en lugares postergados y cotidianidades que surgen más allá del país modelo que pretenden mostrarnos quienes controlan los medios masivos de comunicación. Pero cómo dice el poeta: “Abramos todos los grifos/ regalémosle un pavo real a la nación”.

"Totémesis" de Sergio Alfsen

Totémisis (JC Saéz Editor). 52 páginas. Primer libro de Sergio Alfsen Rumossi, poeta y artista visual. En sus textos realiza un despliegue impetuoso del lenguaje, interviniéndolo a su arbitrio, sometiendo palabras, jugando con su ortografía y morfología, modificando conceptos o utilizando expresiones de uso muy poco corriente en nuestra habla y escritura habitual. Un ejemplo son estos versos del poema Hipnocidio: “Levito ignífuco sobre la protopalabra no/ renuncio ecléctico al ósculo del súcubo jáctome/ australopiteco de mi concubina esteoporósica/ evaporización de las orquídeas/ discípulas proletarias del/ fornicio en el divorcio menopáusico…”. Expresiones de este estilo son comunes en el libro, propuesta que José Kozer define en la presentación: “Totémesis, tour de force, el lenguaje loco por salirse de la página en blanco, loco por forjarse en otro sitio, más lábil, menos cuadrangulado. Y como no es posible, se atiene: machaca, golpea, por un lado con la insistencia del que aclara porque sabe lo que se puede aclarar, y por otro lado, desde una enajenación no culpable que está ahí para el gozo, propio y ajeno, de autor y lector (del autor al lector y viceversa) que no teme correr el riesgo de la dificultad (de expresión) ni de la oscuridad salvaje que no es oscurantismo, sino borde firme, deshaciéndose”.