viernes, noviembre 13, 2009

El saqueo cultural de América Latina (entrevista)

Fernando Báez, venezolano licenciado en Educación y doctorado en Bibliotecología, nos presenta su libro El saqueo cultural de América Latina (Ediciones Debate) recientemente editado en Chile. Báez se ha destacado por su compromiso con el rescate de la memoria patrimonial y cultural de nuestro continente y otros pueblos. De hecho en el 2003 viajó a Irak como miembro de la UNESCO y al año siguiente publicó una crónica de ese viaje, con prólogo de Noam Chomsky, titulada La destrucción cultural de Irak. Sus aportes le han valido variados reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Cultura de Venezuela y Premio Nacional del Libro en Brasil. Actualmente dirige la Biblioteca Nacional de Venezuela.

LEER ENTREVISTA EN:
http://lavquen.tripod.com/entrevistaafernandobaez.htm 

jueves, noviembre 12, 2009

"Canciones oficiales" de José Ángel Cuevas

El poeta (o ex – poeta, como se autodefine) José Ángel Cuevas, nos presenta su antología Canciones oficiales (Ediciones Universidad Diego Portales, 2009). 197 páginas. Los textos fueron seleccionados de los libros Treinta poemas del ex poeta José Ángel Cuevas (1992), Proyecto de país (1994), Poesía de la comisión liquidadora (1997) y Maxim. Carta a los viejos rockeros (2000). Los poemas inéditos se presentan bajo el título “Estación delirio” y están fechados en 2009.    

En el prólogo, breve y preciso, Leonardo Sanhueza acierta plenamente. Dice en una de sus partes: “Cuevas ha construido en estos veinte años una ‘épica de lo que botó la ola’. Sus poemas, sus caóticos poemas de versos como acribillados en la página, no hablan ni pretenden hallar la verdad histórica, sino que realizan un seguimiento de los tentáculos de la postdictadura en la suerte que han corrido los alcohólicos (“pero no esos alcohólicos frívolos/ platudos”), los ‘pobres tipos’, los ganapanes, el lumpen, el red set, los corruptos, los políticos acomodados, los chilenos apolíticos: no el sonido de los palacios ni de las sedes de los partidos políticos, sino el rumor de la calles…”. Respecto al lenguaje, agrega: “Lo coloquial se presenta en la poesía de Cuevas no como un recurso, sino como una esencia”.

En la poesía de José Ángel Cuevas está el Chile vilipendiado y castigado por el proceso de transición. El poeta nos pone frente a los habitantes de un pueblo engañado por las migajas de la esperanza, llámense mall, tarjetas de crédito o alguna oportunidad de acceder al primer mundo. En los libros incluidos en Canciones oficiales nos encontramos con sujetos empobrecidos pero solidarios, con ex revolucionarios fieles a todo lo contrario, con ex militantes que perdieron la fe pero siguen creyendo, con hombres cotidianos de la calle y con apóstatas dañinos incrustados en las poltronas del poder. En estos poemas podemos indagar, sin duda, en la historia del Chile día a día de los últimos veinte años. Cuevas es crítico de lo que la vuelta de la democracia trajo, y que obviamente no era lo esperado, incluso en ocasiones es crítico con él mismo y sus compañeros por no haber hecho más ¿Pero cuánto más habría podido? Por otro lado, expresa todo el potencial de un lenguaje crecido entre callejuelas, bares, barrios antiguos, poblaciones periféricas, donde la mayoría de las veces el futuro es una apuesta en el vacío. Lo caracteriza una ironía que suele ser aplicada, en muchos versos, con singular cariño. Canciones oficiales es un libro para leerlo con atención, sobre todo por el significado histórico popular que en él encontramos.

"Fosa común" de Felipe Ruiz

Fosa común (Editorial Fuga). 28 páginas. Tercer libro de Felipe Ruiz, un poeta que se ha caracterizado por la búsqueda de nuevas propuestas estéticas y estructurales en sus escritos. Exponiéndose obviamente a las consecuencias a favor y en contra que estos intentos conllevan. En el caso de Fosa común, se trata de un solo poema extenso, donde, en opinión de Maurizio Medo, en el prólogo, el texto de Ruiz es “la síntesis de todas sus escrituras y, al mismo tiempo, es otra”. Fosa común podría interpretarse como una ciudad determinada, o varias ciudades, donde conviven fragmentos dispersos que el autor va transformando en recuerdos, preguntas, diálogos, futuros inciertos, muertes y exhumaciones. Dice en una de sus partes: “probablemente estemos/ recorriendo esta Alameda intransitable/ y tú leyendo el periódico vespertino/ en que acaban de dar la noticia/ de la muerte de un vecino/ no te preguntes dónde sino más bien cómo:/ ¿acaso en eso no consiste la poesía hermano?”. La poesía como elemento de vida y relaciones es asunto prioritario en Ruiz, sus guiños –en la forma de diálogos- con poetas que lo preceden son notorios. Un ejemplo es este diálogo con Catulo: “Aquí tienes Lesbia uvas y vino/ para que cojas borracha y mueras contenta”. Pero el diálogo con el lector es distinto al que se puede mantener de poeta a poeta, sobre todo cuando en un texto predomina el “fragmentarismo”. Y en ese sentido nos encontramos con pasajes que pueden resultar indescifrables al lector común y corriente. Aunque nos parece que son los menos, pues Felipe Ruiz logra comunicar lo central: la “fosa común” donde vivimos todos revolcados, llenos de preguntas y pocas expectativas.

"Raso" de Carlos Cardani Parra

Raso (Ediciones Balmaceda Arte Joven). 85 páginas. Primer libro de Carlos Cardani Parra, que antes había participado en algunas muestras colectivas. Raso (palabra para denominar al último soldado del escalafón), es el testimonio de un recluta que cumple su servicio militar en el norte del país. De hecho el libro está dedicado a la segunda escuadra del Regimiento Reforzado Nº 6 de la Sexta División. Cardani nos introduce en mundo poco conocido (y mitificado) en su intimidad y que además no suele ser tratado a través de la poesía (lo que hace Bruno Vidal es otro asunto). Cardani nos muestra la vida de los conscriptos –voluntarios y “condenados”- desde su cotidianidad y desamparo ante las obligaciones militares impuestas por un régimen manejado por autoridades omnipotentes: la oficialidad. El lenguaje utilizado es sencillo pero acertado, en un estilo narrativo pero con un ritmo poético bien desplegado: “Hace cinco días que no come/ La bandeja siempre inmaculada/ Toda la compañía lo ha visto llorar/ Miranda solo en el patio de los lamentos/ Recorriendo la noche a punta y codo/ Las sentadillas al compás de los himnos/ Subiendo, bajando al uno dos/ Y al no poder más/ Al estar lo suficientemente cansado/ Mi cabo pedirá revelo”. El libro, sin ser un testimonio expuesto con un tono confrontacional, como por ejemplo podría ser la objeción de conciencia desde una posición anarquista, logra permear las arbitrariedades de la conscripción con bastante rigor, desnudándolas en su relación cívico-militar. El volumen va acompañado con ilustraciones de Melba San Martín. 

"Un juez en los infiernos"

Un juez en los infiernos (Ediciones Universidad Diego Portales), 243 páginas. Biografía de Benjamín Vicuña Mackenna, cuyo autor es el historiador Manuel Vicuña, decano de la Facultad de Ciencias Sociales e Historia de la U. Diego Portales. Entre sus publicaciones se encuentran Historia del siglo XX chileno. Balance paradojal (2001) y Hombres de palabra. Oradores, tribunos y predicadores (2003). En cuanto a este volumen, nos muestra a Benjamín Vicuña Mackenna desde distintas aristas, desde su condición de “revolucionario y agitador en su juventud”, desde su paso como intendente de Santiago y sobre todo como un prolífico e incesante historiador. Vicuña Mackenna es uno de los testigos privilegiados de los principales sucesos ocurridos en Chile durante la segunda mitad de siglo XIX y que definieron el camino futuro de la nueva república. En muchos de estos episodios estuvo involucrado directamente, como fue por ejemplo en la Sociedad de la Igualdad y las guerras civiles de 1851 y 1859. Fue un liberal de acción y su vida transcurrió de manera vertiginosa, tan vertiginosa como su manera incansable de escribir. Miguel Luis Amunátegui decía que el autor más que libros nos había dejado una biblioteca. Otros lo llamaron “el Hércules de la literatura chilena”. El legado en ese sentido es extraordinario, sobre todo pensando en los viajes, exilios e incursiones políticas como diputado y senador, y considerando además que tan solo vivió hasta los cincuenta y cinco años (1831-1886). Manuel Vicuña divide el libro en diecisiete capítulos bien hilvanados entre sí. A la manera de ensayos. Vicuña Mackenna es reconocido a través de sus múltiples facetas e intereses de bien público, fue un intelectual que luchó por mejorar las cosas en la educación, la democracia, la economía  y el sentido de patrimonio, entre otros intereses. Pero también tenemos a un Vicuña Mackenna envuelto en sus contradicciones y arbitrariedades, propias por lo demás de su época y de la clase social de la que provenía. Un ejemplo es su fervor nacionalista tras la guerra del Pacífico o sus opiniones acerca del pueblo mapuche. En todo caso, en vida tuvo admiradores (al parecer los más) y detractores furibundos, sufriendo las vicisitudes de todo hombre con genio, no siendo pocas las polémicas en las que se vio envuelto. El presente volumen resulta todo un aporte para acercarnos a uno de los personajes más interesantes de nuestra historia. Entre las obras de Benjamín Vicuña Mackenna destacan: El ostracismo de los Carrera (1857); Historia de los diez años de la administración de don Manuel Montt (1862); La guerra a muerte: memoria sobre las últimas campañas de la Independencia de Chile 1819-1824 (1868); Vida de Bernardo O'Higgins (1882); Historia de la jornada del 20 de abril de 1851: una batalla en las calles de Santiago (1879). 

sábado, octubre 31, 2009

Escribir desde la Patagonia

Nacido en Punta Arenas y titulado como profesor de Pedagogía en Castellano en la Universidad Austral de Chile, donde además obtuvo un magíster en literatura para posteriormente cursar un doctorado en educación en la Universidadde Salamanca, Óscar Barrientos Bradasic es uno de los escritores magallánicos con mayor proyección nacional. Ha publicado los libros La ira y la abundancia (Mosquito Editores, 1998); el poemario Égloga de los cántaros sucios (El Kultrún, 2004). Editorial Cuarto Propio publicó su Trilogía de Puerto Peregrino -una ciudad mítica al sur del mundo-, que abarca los libros El diccionario de las veletas y otros relatos portuarios (2002); Cuentos para murciélagos tristes (2004) y Remoto navío con forma de ciudad (2007). Hoy nos presenta su primera novela “El viento es un país que se fue” (Das Kapital Ediciones, 2009). Próximamente la prestigiosa editorial venezolana “El perro y la rana”, publicará una antología de sus cuentos.    

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http://lavquen.tripod.com/entrevistaaoscarbarrientosb.htm

martes, octubre 27, 2009

Ley antiterrorista al Estado chileno

Este es un artículo del poeta Elikura Chihuailaf publicado en El Periodista y reproducido por El Ciudadano:

"He regresado una vez más a este país que es también mi país, pero que en la distancia veo como un abismo, sin asidero confiable: falto de identidad, de vergonzante arribismo, un país que no lee ni su naturaleza ni su pensamiento / sus libros. De espaldas en su ignorancia neoliberalista, saturada de la arrogancia que cruza la política y la justicia. ¿Cómo amar este país sino por la hermosa morenidad de su Pueblo silencioso, sino por la resplandeciente voz y dignidad del Pueblo Mapuche?

¿Hasta cuándo este Estado nos tratará de terroristas? Si un delincuente chileno quema un vehículo o una casa o a una persona o destruyen o roban, a ésos no les imponen la ley antiterrorista; más, al delincuente chileno le tapan la cara, ocultan su identidad, y a nuestra gente que defiende la dignidad de nuestra Tierra la exhiben como trofeo de guerra en la televisión winka… ¿Por qué es eso posible?, dice nuestra Gente.

Y nuestros niños / niñas declaran: “Manifestamos nuestra preocupación ante los hechos ocurridos en Temuco, el 16 de octubre, en los que siete niños mapuche resultaron heridos por impacto de perdigones luego de un allanamiento efectuado por carabineros a una escuela ubicada en la comunidad de Temucuicui.
Los niños mapuche también somos niños y, por lo tanto, nuestros derechos deben ser respetados. Estos son reconocidos universalmente a través de la Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1959 que en uno de sus principios dice: ‘El niño debe ser protegido contra las prácticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes’.

Avalándonos en dichos principios preguntamos a la Unicef: ¿Por qué el Estado chileno no está respetando los derechos del niño en nuestras comunidades? ¿Por qué ninguna instancia protege ni se manifiesta frente a la violencia que estamos sufriendo los niños, específicamente en la comunidad de Temucuicui? ¿Por qué se está disparando a los niños mapuche, violando un derecho fundamental básico que es el derecho a la vida? ¿Por qué se actúa en forma discriminatoria en contra de los niños mapuche? Como niños mapuche lamentamos profundamente que los niños sean agredidos sin compasión. Los niños mapuche tenemos derecho a vivir en un ambiente armónico, donde se resguarde nuestra integridad física y sicológica.

Pedimos a la Unicef, que es el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, cuya finalidad es promover la protección de los Derechos de los Niños del mundo, que se manifieste públicamente a través de una declaración pública de rechazo y repudio frente a este tipo de atropellos, así también haga masiva la información para que sus 155 países miembros sean testigos de las injusticias que vivimos los niños mapuche.

Como niños mapuche, pedimos que la Declaración Universal de los Derechos del Niño sean más que palabras y que se haga valer en plenitud y en la práctica éstos principios: derecho a la vida, a la igualdad, a la tolerancia, a la no discriminación y a la fraternidad entre los pueblos. Por el respeto a los derechos del niño, no más allanamientos ni disparos a los niños / las niñas mapuche”.

Mapuche significa Gente de la Tierra. La defensa de la Tierra / la Naturaleza es de inconveniencia absoluta a los intereses del “libre mercado” capitalista. ¿Qué importan la infancia y la ancianidad si no son posible como negocio rentable?, dice. ¿Qué importan los Sueños / el espíritu de los seres humanos y su conversación con los demás seres vivos y con aquellos aparentemente inanimados?, dice. El neoliberalismo se anda enseñoreando -con su ya cotidiano terror- por el mundo. Aquí sería tiempo de aplicar la ley antiterrorista a las forestales, a las mineras, a las hidroléctricas, a los Bancos, a las farmacias, a las isapres y AFP, al Estado chileno."